mardi 16 novembre 2010

Carpintería del alma

Y no ha pasado una semana, lo sé... Pero seré breve.

El caso es que he empezado a escribir porque mi noche está siendo, (y digo está porque aún no se ha acabado), peculiar. En las últimas horas he visto dos capítulos de "The Big Bang Theory". La trama se basa en el día a día de cuatro amigos físicos y su vecina profana. No tengo mucho tiempo para verla, debido a mi afluente vida social (suspiro), pero se la recomiendo fervientemente a todo friki que se precie. Uno se ríe tanto que se le derrama su hirviente sopa china en la entrepierna (ejem).

Además, he abierto un bote de una especie de salsa de lima y mostaza que me ha traído memorias de restaurantes indios en Cardiff...
Menos mal que ya han desaparecido los quesos de mi nevera (han partido para España), porque un día más y me hubiese muerto de la peste. Y yo que pensaba ingenuamente que estos aparatos eran compartimentos estancos... Adios a mi refugio nuclear...

El Sr. Tijuana, después de volver desde allende los tudescos, me hizo pasear por Notre Dame y subir a la Torre, cosa que aún no había hecho. He de decir que se lo agradezco. Saqué un par de fotos que quedarán monísimas en mi álbum de aburrir visitas (ver archivos adjuntos).

Me he gastado 13 euros en un libro que pensé la continuación de una serie que me estoy leyendo. El dependiente, quien por cierto debería de ser pasto de las llamas, me ha engañado vilmente. Cómo se nota que nadie vuelve al aeropuerto a reclamar...

Me he cogido un librito de los horarios de los vuelos de París. Qué modernos oye, ya funcionan como los autobuses, con días y horarios fijos.

No se cómo, pero el tiempo se me escapa de las manos. Las tardes vuelan, y me da la impresión de no descansar nunca... Y, además, de no aprovechar los días. A veces me dan ganas de reproducirme como una estrella de mar. Otras, de tener una pistolita desintegradora. O incluso, de dormir.

Aquí hay mucha gente pobre, otra, vive del cuento. A unas cuantas paradas de tren, hay un barrio de chabolas. Parece una ciudad de planchas de metal. Desde lejos, ves sus chimeneas humear los días fríos.


Nunca he visto un cielo como el de París. Una vez que has pasado un tiempo aquí, te da la impresión de que manchas de grafito.

Mi reino por un buen fuego...
De la Fêre.





3 commentaires:

  1. Me encanta el tono de esta torá... me encanta la foto de la gággola... y me encanta usted :)

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  2. Eso es porque te gusta el fueguillo azul... Ese que está en el mínimo... ^^

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  3. El fuego fatuo me gusta a mi ;P

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