lundi 6 décembre 2010

Espadas de mano y media

Debería de estar estudiando, pero como no creo que pueda escribir la semana que viene...
Es la excusa perfecta para perder algo de tiempo en mi limbo particular. A orilla del Sena.

Esta semana me he estresado porque estoy de exámenes.
Me fui a dormir a casa de una amiga y me quedé pasando apuntes toda la noche (ya que al escribir se me quedan mejor, tanto la materia, como el idioma).
Ella se fue a acostar sobre las doce y yo sobre las cinco.
En cuanto toqué la cama, se puso a roncar. Yo, maldiciendo en mil idiomas ya que iba a dormir dos horas, me levanté y me cogí los tapones de oídos que llevo siempre en el estuche (compréndanme señores, prácticas de geofísica), y con ellos puestos, me dormí.
Cuando nos despertamos me pregunta "¿Duermes siempre con los tapones?" Y yo "Pues claro". Cualquiera le comenta su notturno después de la maravillosa cena que me preparó.
(Y los platos que no tuve que fregar... Por supuesto, insistí lo justo como para quedar bien).

Sin embargo, parece ser que tengo que recuperar mi estrés por alguna parte, lo he perdido y no se dónde lo he puesto.
Espero encontrarlo pronto, para poder enfrentarme cual rompehielos al Fiero Turco que me viene.

Como descanso al "non far niente" pero pasar mucho tiempo delante de un mismo párrafo, me fui a patinar sobre hielo el sábado.
Tuvimos una batalla de nieve por el camino, que por supuesto empecé...
A los cinco minutos estábamos todos cansadísimos.
Acabé rodando por el suelo llena de nieve y con la sensación de no habérmelo pasado mejor en mi vida.

Estuvimos toda la tarde en la pista de patinaje, había gente que lo hacía de maravilla. De nosotros, quitando uno que lo hacía muy bien y otro que patinaba por primera vez, teníamos todos el mismo nivel.
Había un simpático enano, encargado de la pista, que patinaba genial...
(Léase enano de verdad, de los de Willow, de los que ahora llaman "gente pequeña" o "perfumes muy concentrados").

Volví con las rodillas multicolor, porque ya sabemos que soy un poco cafre. La izquierda, no la podía ni doblar en el tren de vuelta, veía las estrellas. Debió de ser una de aquellas veces que hice un "mesa limpia" en la pista, intentando frenar de lado levantando nieve.
He descubierto que, en las pistas de patinaje se liga de lo lindo. Con la excusa de "que me caigo", posan la mano sobre tu cintura y te sonríen traviesamente, con cara de no haber roto un plato en su vida... Acompañando el acto con un poco convincente "Désolée".

Luego sales de la pista porque estás cansada y con aquello de "sácame una foto", los canis parisinos te pegan la hebra.
Siempre me han hecho gracia las poses, cuando les sacas fotografías a grupos de yonis. Castigadores, cruzados de brazos con los pulgares por fuera, con expresión de estreñimiento, o mordiéndose la lengua con cara de "sí, nena".
Aaaah... La globalización.

Últimamente estoy muy cansada, mi vorágine interna está rota, funciona cuando le da la gana.
Espero que no dure mucho... Cualquiera estudia con la languidez que me acompaña.

Porthos vino a despedirse. Trajo otra botella de glögg que compartimos a son de ópera. Siempre me sorprende lo que hay debajo de ese cascarón que lleva. Cada vez me gusta mas el ambiente que se está creando a mi alrededor.

Ayer estuve cinco horas hablando con Fibonacci. Es una persona delicadamente exquisita que, orgullosa de su educación, la lleva a gala. De inquietudes filosófico-morales, es de lo mejorcito que he encontrado por aquí.
Nos contamos nuestra vida recostados sobre cojines, a ritmo de sorbos de té.


El invierno ha llegado.
La nieve lo cubre todo y puedes bailar por encima de las fuentes.
Al olor a chimenea se mezcla el del vino caliente.
Hay luces en los árboles, y gente que se pasea con sus perros de orejas largas.
Las siluetas negras del bosque se recortan en el cielo gris.


A.

1 commentaire:

  1. dos cosas:
    1. "perfumes muy concentrados" --> xDDDDDDDDDDD
    2. "El invierno ha llegado" - You know I'm totally loving it that ending ^^

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